UN COLEGIO, COMPAÑEROS DE “BATALLA” Y LA FELICIDAD DE LOS NOVIOS… LAS FOTOGRAFÍAS DE LA BODA DE LOS CHICOS DE “INSTINTO ANIMAL Y DISCIPLINA MILITAR” EN MADRID

Hay bodas que marcan... ya te digo... por lo que sea; por la gente, por el lugar, por los novios... y la boda de Adrián y Carmen ha sido una de ellas. Como fotógrafo de su boda me siento muy afortunado de poder haber reflejado en imágenes la historia de ese día.


Fueron muchas las conversaciones por teléfono (como somos mudos los dos... jajaja), e-mails, alguna que otra cita, whatsapp... por lo que ya imaginábamos que existía cierta conexión entre la pareja y nosotros. Además, Carmen nos lo hizo saber desde el primer momento: quería que nosotros fuéramos los fotógrafos de su boda.


Tras todas esas llamadas y correos, llegó la preboda en Ciudad Real, con familiares y amigos... unas fotografías de la pareja geniales, paseo por el campo, chapuzón en la piscina, risas con los colegas, y muchas caricias a los perritos... Nos sentimos como en casa. Gracias por aquella tarde!!!
Y así sin casi darnos cuenta llegó el día de la boda. Nervios, mucha gente, caras conocidas... más o menos lo normal en las bodas.


Allí estábamos, en casa del novio, fotografiando sus preparativos con la familia, encantados porque estábamos haciendo una boda militar... qué le vamos a hacer, no podemos negarlo... nos molan!!!!


Un rato más tarde llegamos al hotel desde el que saldría la novia y donde se estaba preparando. Antes lo hemos dicho, nos sentíamos como en casa, pero quizá quede más claro si decimos cuales fueron las primeras palabras de Carmen (madre) al vernos aparecer en la habitación: "ya están aquí mis chicos preferidos"... No lo podemos expresar con palabras, pero imaginad el orgullo que se siente, no sólo como fotógrafos, cuando llegas y te reciben de esa manera. Es verdad, nos sentíamos como en casa!!! Sabíamos que estábamos entre amigos. Esa mirada de alegría de la novia al vernos entrar; de verdad que no tiene precio (venga sí, decidlo... como el anuncio de MasterCard... jajaja)


Por cierto, en algunas fotografías se ve... esa felicidad que irradiaba ella, esa sensación de alegría, esos nervios contenidos... es lo que nos recuerda por qué nos hicimos fotógrafos de bodas.


Fuimos corriendo, como casi siempre, al colegio donde estudió Carmen y donde se celebraría la boda: María Inmaculada. Hijas de la Caridad de Madrid. Por allí andaban compañeros de Adrián con su uniforme reglamentario, los pequeños de la familia, y muuuuuucha gente esperando que empezara todo. Ni que decir tiene que el momento más espectacular de toda la boda (que sííííí, que nos mola) fue a la salida de la iglesia, cuando los novios pasaron por el arco de sables formado por los compañeros de él. Había que ver la cara de la gente... mola y punto.


Poco más la verdad. Caras conocidas a la salida, muchos besos, abrazos, alguna que otra lágrima y hacer algunas fotos por ahí. El lugar elegido: El Barrio de Salamanca, cerquita para no pedernos mucho del cóctel.


La celebración fue en El Mirador del Olivar. Tuvimos suerte y no hizo mucho calor, más bien algo de fresquito a última hora. Y si nos tenemos que quedar con algo de todo lo que pasó... pues con todo el despiporre con los amigos y familiares. Hubo hasta un momento Jimmy Hendrix destrozando una guitarra... nos os digo más!!! La cara de Adrián cuando lo vio se me ha quedado grabada en la retina para siempre. Qué locuraaaaaa...
No contamos más, porque el resto nos lo guardamos para nosotros, porque no es historia, son sentimientos... así de sencillo.
Carmen, Adrián, familia y amigos.... no creo que haga falta que lo digamos, pero bueno... GRACIAS!!!!


Besos y abrazos
Jesús y Eva